
Una gran disminución del número de colmenas ha causado alarma en Europa y América del Norte. En Gran Bretaña, la población de este insecto se ha reducido en un 15% en los últimos 2 años, apuntando como máximo culpable de este fenómeno a los pesticidas y el tan comentado cambio climático. Pero la sorpresa vino cuando un grupo de científicos afirmó que el creciente uso de teléfonos móviles también estaría detrás de la desaparición de las abejas y el colapso de sus colmenas.
Para llegar a esta conclusión se estudiaron dos grupos de abejas. Uno fue puesto cerca de teléfonos móviles que se encendían cada 15 minutos y el otro no. Después de 3 meses, el primer grupo registró un descenso dramático en el tamaño de su población y miel producida. Incluso hubo una gran disminución en el número de abejas obreras que regresaban a la colmena después de recoger polen, lo cual indicaría que probablemente la radiación interfiera con el sentido de navegación de las abejas.
La próxima vez, ten más cuidado con prender el celular cerca de un colmena.




































