Comic Con 2012: De cosplays y otras hierbas

Durante mis años de adolescencia, como muchos, fui un estereotipo con patas: Anteojos, frenillos, exceso de carbohidratos, un imán para los pelotazos y la gracia y estilo de una vaca muerta; pero fue en aquel entonces cuando añadí el cosplay a mi gama de hobbies. Por eso cuando apareció en el horizonte la Comic Con 2012 decidí aprovechar la oportunidad y revivir viejas costumbres, y realmente me llevé sorpresas muy gratas:

Sin duda uno de los puntos distintivos de la convención fue la amplia concurrencia de todas las generaciones, incluyendo a una inesperada cantidad de familias en donde muchas veces los padres parecían más niños que sus propios retoños, demostrando todo su orgullo en pequeños super héroes de las más tiernas edades.

Personalmente me esperaba una avalancha incontrolable de Avengers apareciendo hasta por debajo de las piedras, pero tanto las exhibiciones como la variedad de trajes entre los asistentes fue muy transversal en todo el sentido de la palabra, abarcando desde el cine y el mundo literario hasta dibujos animados de antaño: Terminators, Trekkies, Hobbits con zapatillas, doctores de todas las formas y colores (House, Who, Mortis), con decirles que incluso fui testigo de primera mano de un beso apasionado entre un Edward Cullen y una Wilma Picapiedra empeñados en romper todos los esquemas del universo.

E insisto, si bien en ocasiones la acción en el escenario se detenía por ratos bastante largos, las exhibiciones fueron definitivamente maravillosas. Entre mis favoritas: El increíble stand de The Lord of The Rings haciendo gala de un enorme Smaug a escala, visible desde todo el recinto, que cada cierto tiempo despedía humaredas a través de la nariz; Un efervescente club de fans de Dr. House ofreciendo a la venta desde la célebre chaqueta de cuero del médico, hasta lo que espero que sea sólo una réplica de su vicodín; y el rincón dedicado a Movie City que de seguro se lleva una medalla al esfuerzo por llevar a personajes como Mistique, Thor y Capitán América a la vida en trajes totalmente espectaculares.

En lo que respecta a la competencia de cosplays, durante este año Comic Con llevó a cabo una propuesta relativamente innovadora exhibiendo durante los dos últimos días del evento competencias temáticas: Durante el sábado fueron los zombies, héroes y super-villanos quienes se tomaron la Estación Mapocho, mientras que el Domingo Jedis y Siths de todos los tamaños batallaban a lo largo y ancho de la sala como si de Geonosis se tratase, así como los integrantes de la competencia infantil, algunos representando a los personajes favoritos de la familia antes incluso de aprender a caminar.

Otro de los puntos que llamó mucho mi atención fue la gigantesca cantidad de personas que se atrevió a presentarse, en distintos niveles de producción, caracterizando a todo tipo de eminencias salidas desde nuestros recuerdos de infancia hasta las más contemporáneas en un ambiente casi ridículamente amigable (Casi me sentí como una niña de 10 años en una dulcería cuando un hombre retrofuturista con un arma giratoria hecha por él mismo, se acercó a alabar mi Portal Gun armada en medio día).

Y bueno, si no lo adivinaron ya, hice mi mejor intento por representar a Chell, ya que a estas alturas Portal 2 debería ser nominado a juego oficial de Kiss my Bit. Pero antes de mostrarles el muy vergonzoso resultado las ánimo a probar la experiencia del cosplay en caso de que no lo hayan hecho. Para mi personalmente, que no puedo presentarme ante una audiencia sin pasar por las penas del infierno en ocasiones cotidianas, es casi catártico lograr lo que podría parecerle a la mayoría una nimiedad, o en el mejor de los casos, un pequeño paso y se convierte en una experiencia muy gratificante por lo demás. ¡Les recomiendo con mucho énfasis que lo intenten!

| Agradecimientos por mi imagen a Sebas Contre y Muchas Gracias a todos por haberme permitido fotografiarlos.

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