Por @Mangelitalinda
Mis queridas lectoras, espero que tengan un muy feliz año y que lo hayan pasado de pelos. Nosotros tres nos mandamos flor de viaje a Puerto Montt así que por eso hemos estado desaparecidas.
Mientras tanto, les tengo esta historia. Hace unas dos semanas que mi Monita vive repitiendo diariamente “la guagua”, “la guagua”, “la guagua”. Con diferentes tonalidades, en llanto, grito, alegría, lo que sea. Ella se fascinó siendo madre de una muñeca, y tiene solo 1 año 6 meses.
Ahora todo es “la guagua”, las sube al coche, las saca de paseo, les hace tuto, les da comida (porque no puede dejar de darles comida a sus guaguas mientras ella come). Lo único que le falta es darles pecho, aunque creo que ha intentado hacerlo.
Es entretenido verla jugar de esa manera, porque de alguna u otra manera copia lo mejor de mí y de las personas que son madres también y que ella imita. Me gusta que tenga a sus guaguas y ver como de a poco ha ido creando su propio entorno de reflejo de lo que nosotros le enseñamos. Son cosas que me enorgullecen y me hacen sentir mucho mejor, porque estoy haciendo las cosas bien… aunque cueste.
No esperen que su hija o hijo no se pegue u obsesione con algún juguete porque es normal y natural. Solo hay que tener harta paciencia, aunque a veces te colapse.
Un beso.
Foto: jenpilot





































