Sobre esos “episodios que se repiten”

No, no estoy hablando de ninguna etapa en la vida del ser humano que todos tenemos en común, de ninguna experiencia que nos marca como iguales en la jungla de cemento, no. Estoy hablando de algo mucho menos poético y desagradablemente mundano que he decidido denominar como: “El fenómeno del episodio omnipresente”, o en otras palabras, ése capítulo de cualquier serie, teleserie o incluso filme que parece manifestarse cada. vez. que encendemos. la televisión. como si se tratara del antagonista de cualquier slasher persiguiéndonos como si fuéramos un adolescente en vacaciones. Ése episodio que, por repetición, nos ha llevado a los límites más impensados del odio y no podemos evitar sabernos hasta los diálogos.

Yo sé que alguna vez les ha pasado, sea porque algún canal adopta cierta serie como su as bajo la manga para mantener alta la sintonía o porque simplemente tenemos mala suerte. Pero parece haber alguna inclinación científica por aquel capítulo en particular que se transmite cada vez como si no hubiera ningún otro. Y hoy estoy decidida a averiguar hasta qué punto tenemos, mis queridas lectoras, puntos en común en ésta irritante aberración televisiva.

He aquí la lista de capítulos que aparecen tan a menudo en mi televisor que parecen almas en pena:

The Big Bang Theory: The Einstein Approximation

El episodio en que Sheldon nuevamente se vuelve loco y decide ingresar en pijama al medio de la noche en los juegos para niños de Chuck. E. Cheese, al llegar Leonard al rescate, su compañero se hunde repetidamente en su piscina de “electrones” gritando a viva voz su característico “Bazinga” en una hilarante y larga toma.

Este episodio me hizo reír mucho la primera vez que lo ví. El primer par de veces que lo ví. Pero luego de lo que parecen ser años de su estreno, cada “Bazinga” parece tomar el sonido de un taladro de dentista en mi cabeza.

How I met your mother: The Possimpible.

Debo decir que How I met your Mother es una de mis series favoritas, la he visto un sinnúmero de veces, me acompaña en salud y enfermedad, en extenuantes e interminables noches de trabajo y en los momentos en que necesito sacar de mi mente alguna causa de tristeza o el recuerdo de una película de terror en particular que previene que concilie el sueño, pero ninguna relación es perfecta.

How I met your mother, para mi felicidad, comenzó a ser transmitida regularmente en el canal Fox, y al parecer la mitad de dichas transmisiones se tratan del episodio en que Barney Stinson soluciona los problemas laborales y de cuidadanía de Robin con su curioso sistema de curriculums en video, el cual incluye su propio Soundtrack.

Soundtrack que a estas alturas desata en cuestión de segundos todos mis tics nerviosos.

Futurama: Jurassic Bark.

No sólo es este episodio de lo que más se repiten incluso dentro de este ranking, sino también uno de los más tristes. Aceptémoslo, a la hora de sentarnos frente al televisor emitiendo la intro de Futurama, nos disponemos a estirar las piernas y remover el estrés de nuestras mentes a carcajadas, pero en este caso no funciona.

Jurassic Bark cuenta la historia de Seymor, el perro de Fry y su espera de años, cual Hachiko, por el regreso de su dueño. Una historia descorazonadora a la cual se exponen nuestras frágiles almas demasiado seguido.

Friends: The one with Russ.

No me malentiendan, me agrada Friends, pero nuevamente el efecto “comodín” hace su aparición, como alguna vez sucedió con los Padrinos Mágicos en Nick o Teen Mom en MTV, Friends y Warner parecen haber entrado en un período de negación respecto a la vigencia de Rachel, Mónica, Ross, Chandler y Joey, a quienes mantendría en un mayor nivel de estima si mi exposiciones a ellos fuera moderada.

Por alguna razón el capítulo en que Rachel conoce a Russ, una extraña versión alternativa de Ross, y comienza una relación con él, ataca mi televisor como si fuera a propósito (O quizás lo es).

Los Simpsons: Barting Over.

Partiré haciendo la confesión de que soy una defensora de Los Simpsons, quizás por que no es precisamente un desafío hacerme reír, o quizás porque formaron parte de mi infancia, pero incluso cuando inundaban al menos tres canales televisivos con su permanente presencia, siempre me mantuve fiel, pero quizás  sea hora de aceptar la verdad.

Al menos en este caso logré una pequeña confirmación a la teoría de que los episodios “omnipresentes” son trasversales, ya que fue otro quién mencionó lo trillado que había llegado a estar el episodio “Bart se emancipa”, y cuanta razón tenía.

Se trata del capítulo en que el pequeño demonio se “divorcia” de sus padres y llega a vivir al edificio de Tony Hawk, a quién Homero termina desafiando a una competencia de skate.

¿Cuáles son los episodios que parecen ser moscas en la comida? ¿Hay alguno de estos que se les aparezca más a menudo de lo que quisieran?

Artículos Relacionados

2 Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published.