Vessel: Puzzle y plataforma retro-futurista

¿Pueden imaginarse una descorazonada sociedad donde los seres humanos hemos sido desplazados en eficiencia por herramientas de trabajo frías e independientes?. Ok, sí. Nada nuevo bajo el sol (si es cosa de mirar como la lavadora ofrece una serenata a todo habitante de la casa para avisarnos que la ropa está limpia), pero toda historia se vuelve poética si vamos a 1800 y añadimos las palabras “retro-futurista”.

Vessel es uno de aquellos juegos que definitivamente no funcionan para relevar el estrés pero ofrece un brillante desafío, del tipo que últimamente se está convirtiendo en una ventajosa característica de la industria de videojuegos independientes. Todo gira en torno a la invención de un tal M. Arkwright; Los Fluros, criaturas autómatas y bastante poco sólidas programadas para realizar una y otra vez las tareas demasiados tediosas para los seres humanos. Un gran avance para la humanidad hasta que, sin necesidad de Skynet alguno, fábricas y fluros comienzan a presentar presentar singulares desperfectos. Nuestra misión será ponernos en los zapatos del inventor y reparar el daño.

El título se desarrolla a través de un formato de puzzles & plataformas, que deberemos completar de forma relativamente atípica, ya que deberemos predecir el comportamiento de los fluros tomando el rol de la mente maestra tras ellos para resolver cada puzzle, basando la mecánica en el comportamiento y propiedades de las diferentes variedades de seres acuosos.

Si bien en un principio la mecánica parece repetitiva, la variedad de materiales, elementos y escenarios a nuestra disposición convierten a Vessel en un desafío constante, y a pesar de ser bastante largo, mantiene permanentemente la dinámica poniendo en manos de Arkwright un amplio abanico de herramientas y fluros con diferentes propiedades, cada uno cual Oompa-Loompa, diseñado para resolver cualquier obstáculo que se nos interponga.

No crea, querida lectora, que por esto se nos da tregua en cuanto a la dificultad. Si bien, por lo general, cada desafío tiene más de una respuesta posible, también hay una gran cantidad de factores que pueden echar por tierra nuestros esfuerzos; partiendo por el extraño comportamiento de la física.

Si no hemos escuchado hablar de muchos juegos que utilicen líquidos como base de su mecánica, hay una buena razón, trabajar elementos líquidos en 3D puede ser una pesadilla, el resultado en este título fue bastante peculiar, una insignificante salpicadura hacia la dirección incorrecta puede llegar a significar el fracaso en algunas etapas, lo que no causa ninguna gracia a medida que avanzamos, ya que las últimas habitaciones pueden ser verdaderos laberintos.

El peso del personaje también resulta incómodo en ocasiones, haciendo que switches, palancas y todo tipo de artilugios que deberían cumplir su cometido al primer intento, se conviertan en potenciales dolores de cabeza.

Para mantener la cordura tras un no menor reto mental como Vessel, hace falta una buena banda sonora. Ya deben saber que Portal suele ser un tema recurrente de vez en cuando por KMB, pero quizás es aquí donde se nota de manera más potente la inspiración de Strage Loop Games en el título de Valve, si bien el escenario e historia son marcadamente steampunk, la banda sonora posee bastantes vetas electrónicas y no deja de hacer presencia a lo largo de cada momento sin convertirse en una distracción.

Si hay algo más que cabe destacar, son los fantásticos escenarios, en los que el equipo se lució con la extención, variedad e iluminación muy cuidada de cada uno, provocando un efecto profundamente relajante a la vista.

En mi opinión de daría al juego que nos convoca una puntuación de 8 bits de un total de 10 ya que a pesar de algunos detalles técnicos, es un gran título a un precio bastante conveniente para lo que ofrece. Si eventualmente les baja la nostalgia de aquellos largos títulos de la década de los ’90 que nos obligaban a devanarnos los sesos por horas, es el momento de darle una oportunidad a Vessel.

¿Alguna de ustedes ya lo ha probado?